
– Como elegir un libro para introducirte en la lectura:
Empezar a leer puede parecer complicado cuando ves estanterías llenas de libros y no sabes cuál escoger. La clave no es elegir “el mejor libro”, sino el libro adecuado para ti en este momento. No empieces por lo que “deberías” leer. Empieza por lo que te emociona.
Una forma muy sencilla de elegir tu primera novela es mirar tus gustos actuales: películas, series, historias que ya disfrutas. Si una historia te atrapa en pantalla, probablemente también lo hará en papel. Por ejemplo si te gustan:
- Películas románticas
Prueba con romance contemporáneo.
Historias de amor actuales, cercanas, con personajes reales y situaciones cotidianas. Son fáciles de leer, emotivas y muy adictivas. Ideales para empezar porque suelen tener ritmo ágil y capítulos cortos.
- Series de misterio o crímenes
Elige novela negra o thriller.
Intrigas, secretos, giros inesperados y capítulos que terminan en suspense. Este tipo de novelas enganchan mucho porque siempre quieres saber qué pasa después.
- Historias épicas, mundos imaginarios o sagas
Atrévete con la fantasía.
Reinos, magia, batallas, criaturas increíbles y personajes inolvidables. Si disfrutas universos complejos y aventuras largas, este puede ser tu género perfecto.
- Dramas intensos o historias emocionales
Busca narrativa contemporánea.
Relatos profundos sobre relaciones, crecimiento personal, pérdidas y cambios. Son novelas que conectan con la parte más humana del lector.
–No busques el libro «perfecto»
Busca el que te haga querer seguir leyendo un capítulo más. Leer no debería sentirse como una tarea pendiente o una obligación escolar.
Debe sentirse como cuando empiezas una serie y dices:
«Solo un capítulo más…»
La lectura es entretenimiento, emoción y conexión.
Cuando encuentres el género que encaja contigo, leer dejará de ser algo que “intentas hacer” y se convertirá en algo que te apetece hacer.


– Como mantener la constancia en la lectura:
Crear el hábito de lectura no significa leer mucho, sino leer con constancia. No se trata de terminar un libro en una semana, sino de convertir la lectura en un momento natural dentro de tu día.
El hábito no nace de la presión, sino de la repetición.
Lee 15- 20minutos al día:
No necesitas horas libres.
Con 15 o 20 minutos diarios es suficiente para avanzar en una novela.
Puedes leer:
– Al despertarte.
– Durante el trayecto en transporte público.
– Después de comer.
– Antes de dormir.
Lo importante es que sea un momento fijo. Cuando lo repites cada día, tu mente empieza a asociar ese horario con la lectura y se vuelve algo automático.
Ten siempre un libro a mano:
Si el libro está lejos, es más fácil posponerlo.
Si lo tienes cerca, es más fácil abrirlo.
– Lleva uno en el bolso o mochila.
– Descarga uno en tu móvil o lector digital.
– Tenlo en la mesilla de noche.
– Déjalo visible en tu escritorio o salón.
Cuanto más accesible esté, menos excusas habrá.
Prueba audiolibros si te cuesta concentrarte:
Si te resulta difícil sentarte a leer, los audiolibros pueden ser una gran alternativa.
Puedes escucharlos:
– Mientras caminas.
– En el gimnasio o mientras haces deporte.
– Cocinando.
– En trayectos largos de coche u otros vehículos.
– No te obsesiones con la cantidad
No importa cuántas páginas leas.
No importa cuánto tardes en terminar un libro.
Lo importante es disfrutar la historia.
La lectura no es una competición ni un reto de productividad. Es un espacio personal. Si un día lees mucho y otro día nada, está bien. Lo que mantiene el hábito no es la perfección, sino volver al libro una y otra vez.
Cuando encuentras placer en la historia, el hábito aparece casi sin darte cuenta.
– Cómo subrayar los libros:
En novelas y libros narrativos, subrayar no es estudiar.
No es buscar ideas principales ni preparar un examen.
Subrayar es guardar momentos que te marcaron.
Es una forma de decir: «Aquí sentí algo.»
Cuando subrayas una novela, el libro deja de ser solo una historia y empieza a convertirse en un recuerdo personal.
No se trata de marcar información importante, sino momentos especiales.
Puedes subrayar:
– Frases que te emocionen.
– Diálogos potentes que definan a un personaje.
– Descripciones que te hagan imaginar la escena con claridad.
– Reflexiones profundas que te hagan pensar.
– Fragmentos con los que te identifiques en ese momento de tu vida.
Si una frase te obliga a detenerte unos segundos, probablemente merece ser subrayada.
Subrayar no significa llenar cada página de líneas.
Algunas recomendaciones:
– Usa lápiz si prefieres algo discreto.
– No subrayes párrafos enteros; intenta elegir solo la parte más significativa.
– No marques por marcar: espera a terminar el fragmento y decide si realmente quieres conservarlo.
– Escribe la fecha al lado si ese fragmento fue importante para ti.
Con el tiempo, cuando vuelvas a ese libro, no solo leerás la historia: recordarás quién eras cuando lo leíste.
– Tu libro como recuerdo
Un libro subrayado es un libro vivido.
Años después, al abrirlo, no solo encontrarás palabras marcadas.
Encontrarás emociones, pensamientos y etapas de tu vida.
Subrayar convierte la lectura en algo más íntimo, más tuyo.


– Cómo usar post-its en novelas:
Los post-its en libros de lectura sirven para organizar emociones, escenas, frases y personajes, y para crear una experiencia más inmersiva mientras lees. No solo te ayudan a recordar detalles, sino también a reflexionar y disfrutar más de la historia.
- Para marcar escenas importantes
– Momentos clave de la trama: escenas que hacen avanzar la historia o cambian el rumbo de los personajes.
– Giros inesperados: cualquier sorpresa que te haya impactado, desde un descubrimiento hasta un cambio de actitud de un personaje.
– Finales de capítulo impactantes: para encontrar rápidamente los puntos de tensión o cliffhangers.
-Escenas emotivas: momentos que te hacen reír, llorar o sentir empatía por los personajes.
-Descripciones visuales o lugares memorables: para recordar ambientes, paisajes o escenarios que te transportan dentro de la historia. - Para frases memorables
– Coloca un post-it pequeño en el lateral para localizar fácilmente citas o diálogos que te inspiren.
– Frases que reflejen sentimientos universales, reflexiones de los personajes o enseñanzas que quieras recordar.
– Puedes añadir tus propias notas al lado de la frase: por qué te impactó o qué te hace sentir. - Para frases memorables
– Escribe tus pensamientos o emociones sobre la historia.
– Algunas ideas:
· Qué sentiste en esa escena o capítulo.
· Qué personaje te sorprendió o te cayó bien/mal.
· Teorías sobre lo que pasará después.
· Comparaciones con otras historias que hayas leído.
· Reflexiones sobre cómo te identificas con la situación o el personaje.
– Esto convierte la lectura en un diario personal literario que puedes releer años después y revivir tus emociones y descubrimientos.
– Consejos extra para organizar tus post-its
· Usa colores distintos para emociones, personajes, citas y escenas importantes, para hacerlo más estético, busca post-its de colores de la misma palera que la portada.
· Coloca post-its en los laterales o esquinas para no dañar el libro, que sobresalga lo más mínimo, para que se vea mejor.
· Para lectores muy visuales, dibuja pequeñas flechas, estrellas o emoticonos para resaltar detalles importantes.

